LA TECNOLOGÍA COMO CONOCIMIENTO.

Por: Laura Camila Chico, Alejandra Ramírez y Manuel Rodríguez.

La tecnología es un monstruo que se avecina sobre nosotros a gran velocidad y en magnitudes inmensurables. Si se habla de monstruosidades no se debe caer en valores de juicio y considerar que es un elemento negativo; de hecho, gracias a la tecnología la raza humana ha desarrollado un gran número de elementos, objetos, sistemas, métodos, máquinas, etc. para solucionar y desarrollar soluciones a problemas que se han presentado durante su existencia sobre la faz de la Tierra. Muchas veces este monstruo, esta vorágine necesita de la ciencia, del conocimiento para llegar a “producir cambios claramente perceptibles en nuestra forma de vivir y de entender la realidad”. (Barcélo M., 1995) El concepto de Tecnología se puede definir desde diferentes enfoques; sin embargo, y por su complejidad, sintetizar sus alcances es un acercamiento más prudente, y esto fue lo que se hizo en la primera parte del ejercicio propuesto en clase, una definición que recogiera lo que es el concepto de tecnología, el resultado:
La tecnología es un conjunto de conocimientos aplicados desde diferentes ramas de la ciencia y que generan un avance enfocado a la solución de problemas o necesidades.

Como se ve, aprovechando los avances en diversos campos de acción la raza humana se podría ver altamente beneficiada; sea por nuevas soluciones, nuevas técnicas, métodos y maneras de hacer las cosas. El principal objetivo es el de facilitar la solución, resolución de dificultades, problemas, situaciones con el fin de beneficiar a las personas directa o indirectamente afectadas, tanto por la solución como el problema. Y, aunque la intención es claramente positiva, la tecnología ha traído consigo grandes efectos negativos a la humanidad; entre estos se encuentra la contaminación del aire y la tierra, la explotación sin límites de los recursos naturales, la creciente desigualdad social y económica, no solo entre países sino dentro de los mismos, donde la pobreza cada día empeora y la riqueza se queda en unos pocos.

Sin embargo no se puede pasar por alto que en los últimos años la industria ha enfocado sus esfuerzos en hacer de las tecnologías y sus avances mucho más amigables con el medio ambiente y más asequibles al público en general. Asimismo el factor multiplicador de dichos avances ha crecido exponencialmente. Este tipo de esfuerzos ambientales y el hecho de tener avances tan grandes hacen que los nuevos productos tengan un valor agregado lo que los hace aún más codiciados. Como vemos, varios productos han sido objeto de modificaciones importantes haciéndolos mejores, en muchos aspectos, desde lo estético, lo funcional, lo ambiental, lo eficientes, entre muchos otros.

Muchas veces, estas mejoras consisten en la disminución de tamaño y se debe principalmente a los avasallantes progresos existentes en el campo de la informática. De la mano de muchas otras tecnologías, ha logrado desarrollar pequeños circuitos compuestos por microcomputadores que realizan todos los procesos con mayor velocidad, cálculos con mayor precisión y su uso mucho más eficiente.

Tras evidenciar lo que engloba el concepto de tecnología, sería bueno definirlo nuevamente:

La tecnología es la fabricación, modificación y conocimiento de las herramientas, técnicas, sistemas y métodos que ayudan a generar una solución, mejoras o enaltecer las soluciones existentes y a lograr o completar una tarea específica.

Es claro que sin la tecnología la humanidad quedaría estancada en todos los aspectos que la rodean, desde la agricultura hasta la aviación que, sin el constante estudio, recopilación, análisis y posterior aplicación de nuevos conocimientos no generaría nada novedoso. Es por esto que es pertinente hacer la invitación para no desistir y continuar con las iniciativas que nos rodean a diario para desarrollar a fondo cada nuevo descubrimiento, cada nuevo alumbramiento de conocimiento que aparezca frente a nosotros.